No miro nada, parece que no hay nadie

La pintura de la puerta parece que era blanca, este gris del dìa y el frìo a sus anchas me hacen pensar que este pueblo en verano es pura fiesta.

martes, 22 de diciembre de 2009


Oye Diego, ves aquel àrbol, bueno, ten estas monedas y cuidalo, no sea que los demàs tengan hambre, yo tengo que buscar otras tierras dònde el sol sea pequeño y las esperanzas gandes.

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